Me mueve el Amor. Estoy en el camino del Amor.

Quién soy

Esta sección Inicialmente partía con mi fecha de nacimiento, con mi formación profesional, mis títulos y certificaciones por supuesto. Esa no soy yo. Esa creía que yo ERA.
Yo simplemente SOY. Al igual que tú que estás leyendo esto. Tú, yo y todos, Somos. Así de simple y grandioso a la vez.
Mientras me formaba como Coach mi profundo anhelo era ser luz. Ese era mi objetivo. Quería ser luz para los demás. No recordaba todavía que yo, que tú y que todos, ya lo éramos. Siempre lo hemos sido, sin embargo, nuestra experiencia muchas veces nos dice lo contrario. Es por eso que mi deseo más grande es despertar en los demás la intuición de que existe una identidad mental no dual basada en el amor que nos permite encontrar nuestra propia luz y contemplarla en el otro, y que difiere completamente de nuestro actual sistema de pensamiento que es dual, que está basado en el miedo y que es causa de todo nuestro sufrimiento.

Me mueve el Amor. Estoy en el camino del Amor.

Este camino consiste en llevar a la conciencia el recuerdo de la Verdad acerca de quienes somos y a partir de esa verdad, nos invita a cuestionar y a poner en duda nuestro actual sistema de pensamiento, nuestros juicios y creencias, para ir modificándolo y comenzar a practicar una nueva mentalidad no dual que nos permitirá constatar la Unidad y el sentir esencial que proviene de la realidad de nuestro ser.

Como Life Coach y desde los aprendizajes que he ido adquiriendo a lo largo de este camino, del cual continúo aprendiendo momento a momento, es que me siento inspirada a compartir la mirada que he ido desarrollando y es que deseo profundamente entusiasmar a otros a sumarse a este camino que propone simplemente aceptar ser quienes somos y dejar ir lo que no somos…

Para ello, pongo mi corazón, mi ser, las herramientas de que dispongo y mi plena disposición al servicio de los demás para acompañarlos a encontrarse con ellos mismos y para ayudarlos a identificar y a remover todos los obstáculos que los están limitando e impidiendo experimentar paz en cualquier ámbito de su vida.

Me considero un testigo de mí misma y de muchos otros de que no somos víctimas del mundo que vemos y que del sistema de pensamiento en el cual invertimos nuestra Fe, depende nuestra experiencia en este camino que llamamos vida. Hoy practico a diario el camino del perdón no dual y disfruto extendiendo y recordando junto a los demás el amor que somos.